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La información en la franquicia

Escrito por en Franquicia

Me invita Alberto a que escriba algo en su blog y encantado lo hago, refiriéndome a algo que me preocupa y que hace que los candidatos a franquiciados no concluyan su proceso emprendedor correctamente.

Vivimos una época de exceso de información. Los directivos de las empresas, especialmente, están sometidos a múltiples listados de datos y grandes dosis de informes de todo tipo para poder tomar decisiones. Esto se ha generado sin duda por los importantes avances en el mundo de la informática lo que, además, ha permitido democratizar la información.

A la hora de acudir a las redes de franquicia en busca de información, los candidatos, con o sin formación empresarial, comienzan a navegar en aguas procelosas, donde los datos que se les aportan, al margen de su fiabilidad, pueden dibujar un determinado escenario de la compañía, el cual dependerá muchas veces de la capacidad de analizar entre líneas del propio interesado, ya que probablemente ese escenario haya que construirlo.

Sin embargo, con total seguridad, esta información no es suficiente para obtener conclusiones sobre la empresa. En mi experiencia, puede ser necesario disponer de esta información, lo que acreditará sobre todo la seriedad de la firma, la diligencia, la prudencia, el dinamismo, la propia estética de la presentación de la empresa o de los locales, etc. pero seguramente sólo esto; el problema es que a partir de estas sensaciones acabarán los candidatos tomando la decisión final.

Es decir, la información se transforma en una serie de datos cualitativos y muy subjetivos que configuran un dibujo en la mente del candidato, una idea, unas impresiones, etc. lo cual no garantiza nada, ni aporta nada, ni tiene ningún fundamento estratégico y puede ser un tremendo error. Ya que tomar la decisión de montar una empresa, aún bajo el paraguas de la franquicia, es algo serio, arriesgado, y difícil, y que va acompañado además de un cierto capital financiero, de un elevado desgaste personal, un compromiso de la familia, etc.

Leyendo a Drucker, uno de los pensadores más influyentes del management moderno, éste nos explica que la información que nos aporta la contabilidad tradicional o la contabilidad de costes –más refinada esta última, elaborada en los años 20 por la necesidad de estudiar más a fondo las grandes cadenas de montajes industriales en Estados Unidos- se preocupa de las posibles desventajas en costes de la empresa.

Sin embargo, el éxito de un negocio se basa en la creación de valor y de riqueza, elementos estos que no se definen a partir de la información que nos proporciona la empresa. Los directivos de los negocios hoy están preocupados por tanto, de nuevos conceptos, de nuevos formatos de información que les puedan permitir tomar decisiones.

Dejo aquí, de momento esta reflexión, que puede enlazarse con la aparición del cuadro de mando integral de Norton y Kaplan y sobre todo de su aplicación a los mapas estratégicos de los negocios.

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